Foto El Economista

 

Estadio Dignity Hell

Los Angeles, California

Estados Unidos 4 - 0 México 

 

Sin medalla en panamericanos, sin boleto al mundial, goleadas 10 – 0 por Brasil en 2 amistosos y ahora sin boleto a los olímpicos.  Así vive su historia reciente la selección mayor, fracaso tras fracaso.

Muy dentro de nosotros lo sabíamos, nuestras mexicanas no iban a lograr llegar a Tokio y que quede claro, no es falta de talento en el campo; es falta de talento en el banquillo. Christopher Cuellar de nuevo no supo echar mano de todo el potencial que hay en nuestras jugadoras,  además se dió el lujo de dejar fuera a Charlyn Corral, una de las delanteras más talentosas del país.

El torneo preolímpico siempre ha sido difícil hacia la recta final, Canadá y Estados Unidos tienen un nivel muy superior al nuestro y ante la imposibilidad de encontrar una vía para hacerles daño seguimos sufriendo del juego al balonazo. El futuro de la semifinal ya estaba escrito, la duda era por cuantos goles íbamos a perder.

Inició el encuentro y apenas al minuto 4 Rose Lavelle ya perforaba la meta mexicana, con un tiro cruzado venció a Emily Alvarado. Las campeonas del mundo, rápidas y verticales como es su costumbre, ponían en jaque a la línea defensiva; Sierra, Farías, Orejel y López no podían detener a Lloyd, Lavelle, Heath y Rapinoe quienes tiraban a portería en cada oportunidad. El 2 – 0 llegó con un disparo de Samantha Mewis quien se encontró el esférico después de un tiro de esquina cobrado por Megan Rapinoe. Estados unidos se veía tranquilo y por momentos le prestó el balón a nuestra selección, Stephany Mayor y Renae Cuellar intentaron perforar la meta de Alyssa Naeher con tiros flojos pero fue imposible. Fue difícil ver a la maga Lizbeth Ovalle bajar a recuperar balones para intentar salir jugando ante los pocos que le daba Jimena López.  Entre tiros a gol de Estados Unidos finalizó el primer tiempo.

La parte complementaria seguiría la misma línea, las americanas no daban tregua a las nuestras y los tiros a gol llegaban por todos lados. Al minuto 66 Tobin Heath entraba con el balón controlado al área chica, Bianca Sierra la derriba y se marca falta; Samantha Mewis cobra y anota su doblete de la noche para poner 3 – 0 en la pizarra. Los cambios empezaban a darse por ambas escuadras, Christen Press y Lynn Williams entraban por Heath y Rapinoe mientras que Cuellar mandaba a la cancha a Kenti Robles y Liliana Mercado por Sierra y Espinoza. La dinámica del encuentro no cambió y al minuto 72 Press anota un golazo con un tiro bombeado. El último cambio de nuestra selección fue el ingreso de Diana Evangelista por Ovalle, nada se pudo hacer y como siempre con los Cuellar, la derrota fue segura.

No son años, son décadas quejándonos de la mafia Cuellar y la Federación sigue sin hacer nada. Selecciones con menos infraestructura que nosotros ya muestran avances importantes, en la primera semifinal Costa Rica estuvo a punto de dejar fuera a Canadá quien logró el boleto solo por un gol dudoso. Amelia Valverde con una mentalidad ganadora, pero sobre todo, con conocimiento y un plan de trabajo ha logrado llevar a las ticas por buen camino y los resultados saltan a la vista. En poco tiempo si las cosas no cambian, esta selección nos va a desplazar fácilmente.

Leonardo Cuellar, Roberto Medina y Christopher Cuellar han sido lo peor que le pudo haber pasado a la Selección Nacional. Después de cada estruendoso fracaso la esperanza nos invade y pensamos que se va a dar un verdadero cambio, todas soñamos con que va a llegar una D.T. con buenas credenciales a salvarnos. Tristemente cada vez sucede lo mismo y la realidad nos alcanza, el dedazo de Cuellar padre vuelve a aparecer.

¿Hasta cuándo vamos a soportar?

Vianey Rodríguez G.